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Tres claves para el control de la humedad en la cama: aire fresco, calor y movimiento de aire

08 febrero 2013

Una adecuada gestión de la cama resultará en un mejor ambiente para las aves y a la larga en una mejor salud y rendimiento, según explican Michael Czarick (Ingeniero de Extensión) y Brian Fairchild (Científico Avícola de Extensión) de la Universidad de Georgia en la serie 'Consejos para las Casetas de las Aves'. Ellos explican cómo controlar la humedad de la cama, en casetas de túnel, especialmente en climas fríos.

¿Qué se necesita para controlar la humedad de la cama durante el clima frío? Es bastante simple, requiere tres cosas: aire fresco, calor y movimiento de aire. El aire fresco se requiere para transportar el exceso de humedad del interior de la caseta al exterior de la misma.

El calor se necesita para aumentar la temperatura, así como la capacidad de retener la humedad del aire frío entrante, y el movimiento de aire ayuda a extraer la humedad de la cama de tal forma que se pueda expulsar de la caseta.

Cualquier programa de control de humedad exitoso debe incluir estos tres componentes. Por ejemplo, si usted ingresa aire frío y lo circula sobre la cama, pero no le añade calor, se eliminará si acaso muy poca humedad de la cama. Igualmente, es difícil secar la cama si se ingresa aire fresco y calor pero no lo mueve sobre la cama. Y, por supuesto, si calienta y circula el aire pero no proporciona un intercambio de aire, no puede mantener seca una caseta.

Este concepto realmente no es distinto a la forma de secar la ropa. Usted puede poner la ropa húmeda en una secadora, añadir calor y darle vueltas, pero si no tiene aire fresco que retire la humedad de la secadora, esencialmente no quitará la humedad de la ropa. Puede añadir calor así como aire fresco, pero si no circula la ropa en la secadora, será difícil que las prendas se sequen completamente. Por último, pero no menos importante, se puede hacer circular la ropa húmeda en una secadora e introducir aire fresco, pero sin el calor deberá esperar durante un tiempo muy prolongado.

Todo esto se resume a la sencilla verdad de que para maximizar la remoción de humedad, ya sea de la ropa o de la cama, necesita intercambio de aire, calor y movimiento de aire.




Figura 1. Una caseta donde la mayoría del aire fresco frío ingresa a través de fisuras en la pared lateral y no por las entradas en el muro lateral
Figura 1. Una caseta donde la mayoría del aire fresco frío ingresa a través de fisuras en la pared lateral y no por las entradas en el muro lateral

Un sistema de control de humedad en una caseta avícola consiste en ventiladores temporizados que intercambien el aire, criadoras y calefactores que suministren el calor adicional y, más importante, entradas que ayuden a acondicionar, calentar y secar el aire frío entrante, así como a promover el movimiento de aire sobre la cama.

Hermetismo de la caseta

Pero, qué tan efectivo sea este sistema para retirar la humedad de la cama dependerá en gran medida del hermetismo de la caseta. Esto se debe a que solo el aire que ingresa a través de las entradas de la caseta será acondicionado adecuadamente antes de moverlo hacia arriba y hacia abajo de la cama.

El aire frío y húmedo que ingresa a través de las grietas en las paredes laterales, las contraventanas del ventilador, las puertas/cortinas de túnel, entre otros, tiende a caer rápidamente al suelo, lo cual enfría a las aves y retira poca humedad de la cama.

Como resultado, entre mayor sea la proporción del aire entrante a través de las grietas, más difícil será controlar la humedad de la cama. Por ejemplo, cuando se operan tres ventilaciones de por lo menos 36 pulgadas en una caseta (prueba de presión estática <0.05 pulgadas), mucho más del 50% del aire fresco ingresa a través de las fisuras y no a través de las entradas en el muro lateral (Figura 1).

Esto significa que menos de la mitad del aire fresco entrante realmente ayuda a controlar la humedad de la cama. En contraste con una caseta hermética (prueba de presión estática >0.20 pulgadas) en la cual más del 80% del aire fresco se acondiciona apropiadamente en el sistema de entrada de la caseta antes de que se mueva hacia abajo al nivel del suelo.

Figura 2. Patrón de flujo de aire entrante apropiado para controlar la humedad de la cama
Figura 2. Patrón de flujo de aire entrante apropiado para controlar la humedad de la cama

Una vez que una caseta es hermética, se debe poner especial atención al sistema de entrada: ¿está configurado para alcanzar el máximo calentamiento del aire entrante antes de moverlo hacia abajo al nivel del piso? Lo ideal es que el aire entrante a través de las entradas del muro lateral viaje a lo largo del techo hasta que llegue justo al centro de la caseta y en ese punto se debe mover suavemente hacia abajo al piso (Figura 2).

Esencialmente, deseamos maximizar la distancia de viaje a lo largo del techo, de tal forma que el aire frío entrante se caliente lo suficiente mediante el aire caliente que se acumula en el techo producido por el sistema de calefacción de la caseta, así como el calor producido por las aves.

A medida que el aire se mueve a lo largo del techo, la temperatura del aire aumenta y la humedad relativa del aire disminuye, lo cual facilita el secado de la cama sin enfriar a las aves. Además, las entradas crean un patrón de circulación de aire benéfico. El aire que emana de las entradas se mueve hacia arriba, al pico del techo, después hacia abajo al suelo y finalmente de regreso al muro lateral, jalando la humedad de la cama hacia afuera consigo.

Presión estática adecuada

La apertura y la presión de entrada exactas que se requieren para acondicionar apropiadamente el aire frío y húmedo entrante varía de una caseta a otra, pero en general, una presión estática entre 0.07 pulgadas y 0.12 pulgadas, así como una apertura de entrada alrededor de 2 pulgadas (5 cm) tienden a funcionar mejor (Figura 3).

La apertura y presión de entrada óptimas requeridas dependen de una gran variedad de factores, incluyendo el tipo y ubicación de la entrada, ancho de la caseta, nivelación del techo y diferencia entre la temperatura exterior y la interior. Al igual que con la mayoría de las cosas, se requiere un poco de experimentación para determinar cuál combinación de abertura y presión de entrada proporcionarán el óptimo patrón de flujo de aire entrante.

Figura 3. Flujo de aire proveniente de una entrada en el muro lateral con una apertura de 2 pulgadas (5 cm) y una presión estática de 0.10 pulgadas
Figura 3. Flujo de aire proveniente de una entrada en el muro lateral con una apertura de 2 pulgadas (5 cm) y una presión estática de 0.10 pulgadas

Una de las mejores formas de visualizar el patrón de flujo de aire de sus entradas consiste en colgar del techo pequeñas piezas de cinta de VCR o de vigilancia cada 5 pies (1.5 m) de distancia del muro lateral hacia el pico del techo. Lo que debe buscar es que las primeras cintas se muevan bastante violentamente mientras que las últimas cerca del pico del techo apenas se muevan.

Cambios de temperatura

Otra forma de determinar si sus entradas están apropiadamente configuradas es que la temperatura de la caseta no debe disminuir durante al menos los primeros 30 segundos cuando los ventiladores de ventilación mínima empiecen a funcionar.

De hecho, con las aves más grandes, es bastante común ver que la temperatura de la caseta realmente aumenta un grado o más durante el primer minuto en que funcionan los ventiladores de ventilación mínima en una caseta hermética con las entradas del muro lateral configuradas apropiadamente.

Si la temperatura disminuye rápidamente cuando empiezan a funcionar los ventiladores con temporizador, no está acondicionando completamente el aire frío entrante antes de que se mueva hacia abajo al nivel del piso, lo que dificulta la remoción de la humedad de la cama.

Es importante observar que una súbita caída en la temperatura de la caseta también puede ser un signo de que tiene en operación demasiados ventiladores con temporizador.

Idealmente, con aves jóvenes, un productor no debe usar más de 1 cfm de capacidad de ventilador con temporizador por pie cuadrado del espacio de suelo. Es decir, caseta de 40 pies × 500 pies (12 m x 152 m) = 20,000 cfm - dos ventiladores de 36 pulgadas (91 cm).

Y no más de dos cfm por pie cuadrado de espacio de suelo para aves mayores, es decir, caseta de 40 pies × 500 pies (12 m x 152 m) = 40,000 cfm - cuatro ventiladores de 36 pulgadas (91 cm).

El objetivo no es inundar la caseta con una gran cantidad de aire fresco frío, más bien se debe ingresar un volumen de aire más pequeño en la caseta durante un periodo de tiempo más prolongado de tal forma que no cause grandes variaciones en la temperatura y la calidad del aire de la caseta. Por ejemplo, descubrirá que es mucho más efectivo usar dos ventiladores de 36 pulgadas (91 cm) que funcionen un minuto cada cinco minutos, en lugar de tener cuatro ventiladores de 36 pulgadas funcionando 30 segundos cada cinco minutos.

Ventiladores con temporizador

¿Cómo puede saber el tiempo que deben funcionar sus ventiladores con temporizador? Debido a que tratamos de controlar la humedad, una forma consiste en usar una gráfica de ventilación mínima basada en el consumo de agua de las aves (Tabla 1).

Entre más agua beban las aves, más agua se necesita retirar y más ventiladores con temporizador se necesitan funcionando. A pesar de que la Tabla 1 proporciona un buen punto de inicio, en realidad el mejor método para determinar cuántos ventiladores de temporizador deben funcionar es simplemente monitorear la humedad relativa del aire en una caseta. La humedad óptima debe estar entre 50% y 60%. Si la humedad es demasiado alta, debe aumentar el tiempo de funcionamiento del ventilador; si es demasiado baja, debe reducir el tiempo de funcionamiento.

Tabla 1. Tiempo de funcionamiento del ventilador (cada 300 segundos) por cada 100 galones (378 litros) de agua consumida.
Temperatura interior Dos
ventiladores de 36”
Cuatro
ventiladores de 36”
90°F
5 segundos 3 segundos
80°F
10 segundos 5 segundos
70°F
15 segundos 8 segundos
60°F
20 segundos 10 segundos


Figura 4. Sistema de ventilador de circulación
Figura 4. Sistema de ventilador de circulación

Control de la humedad

Es importante saber que aunque un sistema de entrada adecuadamente configurado puede crear cierta cantidad de movimiento de aire sobre la cama, éste por lo general no es suficiente por sí mismo para asegurar la máxima remoción de humedad de la cama.

En parte, el problema es que aunque es verdad que las entradas bien configuradas producen cierto nivel de movimiento de aire sobre la cama, en la mayoría de las situaciones, especialmente con aves jóvenes, solo logran esto cuando funcionan los ventiladores de escape, lo cual ocurre menos de 50% del tiempo. Cuando los ventiladores de escape no están funcionando, el aire tiende a quedarse inmóvil, lo cual no ayuda a retirar la humedad de la cama.

Otro desafío es que, en un esfuerzo para mantener el uso de combustible al mínimo, la humedad relativa durante el clima frío con frecuencia tiende a estar entre 60% a 70%, en comparación con la óptima de 50% a 60%.

Entre más alta sea la humedad, más difícil es que el aire retire la humedad de la cama. El impacto negativo de las humedades relativas más altas puede ser compensado en cierta medida al aumentar el nivel del movimiento de aire sobre la cama. Esto no es diferente a utilizar una toalla para secar un derrame. Si la toalla está muy seca, puede simplemente colocarla sobre el derrame y ésta absorberá todo el líquido. Pero si la toalla está húmeda, probablemente necesitará moverla un poco para absorber todo el derrame. Entre más húmeda esté la toalla, más necesitará moverla.

La mejor forma de compensar estos desafíos consiste en usar un sistema de ventilación de circulación (Figura 4). Un sistema de ventilación de circulación se utiliza no solo para romper la estratificación y crear más condiciones de un extremo de la caseta al otro, sino también se usa de forma importante para aumentar el nivel del movimiento de aire sobre la cama y ayudar a la remoción de la humedad.

Un sistema de ventilación de circulación apropiado, mueve suavemente el aire a través de la cama y por lo general produce velocidades de aire cercanas al 50 pies/minuto, de forma que no causa corrientes dañinas sobre las aves. Lo ideal es que los ventiladores de circulación funcionen continuamente para maximizar la remoción de humedad, pero se puede requerir que se apaguen temporalmente si interfieren con el patrón de circulación de aire creado por las entradas de aire.

Costos de calefacción

Una de las grandes preocupaciones acerca de controlar la humedad de la cama consiste en cómo hacerlo al tiempo que se mantienen al mínimo los costos de calefacción. Aunque siempre se necesita cierta cantidad de calor para controlar la humedad de la cama durante el clima frío, la cantidad dependerá en gran medida del funcionamiento del sistema de entrada de una caseta.

Si la caseta es hermética, las velocidades de intercambio de aire se podrán controlar más estrechamente y se podrá maximizar el aire que entra a través de las entradas, lo cual a su vez derivará en mejor acondicionamiento del aire entrante y mejor utilización tanto del calor añadido por las criadoras/hornos como del producido por las aves.

Aunque a veces controlar la humedad de la cama podría parecer una tarea imposible, se puede lograr con un manejo apropiado del aire entrante y la humedad relativa de la caseta. La administración adecuada de la cama resultará en un mejor ambiente para las aves y a la larga en mejor salud y rendimiento.

Febrero 2013

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