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Entendiendo la función del esqueleto en la producción de huevo: 2

20 mayo 2014

Hy-Line International

La segunda parte de esta serie de artículos de Hy-Line describe la importancia de las pollonas de buena calidad para lograr el crecimiento y la productividad óptima. El desarrollo temprano del sistema óseo realmente afecta el resto de la vida productivo de la gallina.


 Pollona Hy Line W-36 de 8 semanas de edad
Pollona Hy Line W-36 de 8 semanas de edad

La importancia de la buena calidad de las pollonas

Un esqueleto fuerte comienza con un ave de buena calidad.

Cuando se crían aves se deben utilizar siempre las mejores prácticas de manejo.

Para obtener información sobre los programas de crecimiento por favor consulte la Información Técnica al Día de Hy-Line International titulada “Manejo de las aves comerciales durante el crecimiento”.

Las aves nacen con sistemas y órganos internos relativamente subdesarrollados.

Los sistemas principales que se desarrollan durante las primeras semanas después del nacimiento son el tracto intestinal, el sistema inmunológico y el integumento (piel y plumas).

El desarrollo del intestino es vital para la absorción de nutrientes y determinar la eficiencia de la producción futura del ave.

El desarrollo de un intestino fuerte también fortalecerá el sistema inmunológico y minimiza la posibilidad de enfermedades entéricas futuras.

Comenzando aproximadamente a las seis semanas de edad, las aves tienen un tracto intestinal y un sistema inmunológico más maduro y también pueden regular su temperatura corporal lo cual les permite tener más energía asignada para el crecimiento.

La mayor tasa de crecimiento del esqueleto ocurre entre las 6 y las 12 semanas de edad. Durante este período de tiempo, las pollitas ponedoras ganan un promedio de 90 a 110 gramos de peso corporal por semana. A las 12 semanas de edad, ya se ha desarrollado el 95% del esqueleto y una vez que las placas de crecimiento óseo se cierran cerca de la madurez sexual el hueso ya no puede seguir creciendo.

Cualquier retraso en el crecimiento afectará el tamaño del ave madura y se retrasará el inicio de la producción.

A las 13 semanas de edad las aves han alcanzado aproximadamente el 95% de su tamaño adulto, pero solamente el 75% de su peso maduro. En las siguientes 6 semanas el músculo, el hueso medular y el tracto reproductivo constituirán la mayor parte del aumento de peso. Una vez que las aves han alcanzado el nivel apropiado del desarrollo según lo determinado por el peso corporal, el lote está listo para iniciar la estimulación con iluminación para comenzar la producción.

Las aves ponedoras continuarán añadiendo músculo y masa de hueso y aumentarán en peso hasta aproximadamente las 32 semanas cuando alcanzan en su totalidad su peso corporal maduro.

Un lote de aves que experimenta altos niveles de estrés durante los períodos de crecimiento rápido tiene más probabilidades de tener mala uniformidad que puede afectar el pico de producción.

Cuando el lote tiene mala uniformidad, las aves más ligeras no entrarán en producción hasta por 10 semanas después de que las aves alcanzan o exceden su peso corporal ideal. Por lo tanto, mientras que el resto del lote puede estar poniendo a 96%, y el 5% del lote bajo de peso puede estar poniendo esporádicamente (o nada) y esto reducirá el porcentaje del pico de producción.

Los factores estresantes que pueden evitarse incluyen los traslados, inyecciones de vacunas muertas, un amplio rango de condiciones ambientales dentro del galpón, mala calidad del alimento, sobre densidad y otros cambios repentinos en la rutina.

Las sobre densidades en el galpón generalmente comienzan a afectar a las aves aproximadamente a las 10–12 semanas cuando el esqueleto tiene casi su tamaño completo. Las sobre densidades también puedan causar problemas con la uniformidad y con la ganancia de peso corporal hasta el traslado. Consulte el Manual de Estándares de Rendimiento para ver las recomendaciones de espacio durante la crianza.

El determinar la ganancia de peso corporal y la uniformidad del lote es un método excelente para darle seguimiento al crecimiento del lote a lo largo del crecimiento de las pollonas.

Los pesos corporales altos resultan en esqueletos más grandes y mayor masa muscular lo cual conduce a una mejor producción. El esperar para estimular con luz hasta alcanzar las metas de peso corporal es la solución más eficaz para asegurar una buena persistencia de postura y evitar una baja en la producción después del pico de producción.

El monitoreo semanal del peso corporal no se debe suspender al momento del traslado. Lo ideal es pesar semanalmente hasta las 32 semanas de edad y por lo menos cada 2 a 4 semanas hasta el final de la postura. Esta práctica le indicará si el consumo de nutrientes es suficiente para apoyar la producción, el crecimiento y para mantener las necesidades del ave.

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Aproximadamente 2 semanas antes de la producción de huevo, el ave entra en la madurez sexual. Un aumento de estrógeno va a estimular el desarrollo del oviducto, el enrojecimiento de las crestas y barbillas y una transición completa de estar formando hueso del esqueleto a formar hueso medular.

Para ayudar con el crecimiento de hueso medular antes del primer huevo, se recomienda agregar más calcio a través del uso de la Dieta de Pre-Postura.

La mejora constante de la genética proporcionan a los productores aves ponedoras capaces de alcanzar picos de producción muy altos y buena persistencia. Para asegurar que se logre el potencial genético, es muy importante la formación de hueso medular y formular las dietas con suficiente densidad de nutrientes para satisfacer las necesidades diarias del ave.

Sin embargo, puede haber un impacto negativo en el consumo de alimento debido al aumento repentino en los niveles de calcio en la dieta del 1% al 4% al inicio de la postura. La experiencia en campo indica que el uso de las Dietas de Pre-Postura ayudan como una transición entre las Dietas de Desarrollo y las de Pico de Postura.

La formulación correcta del alimento y la densidad correspondiente en la dieta con el consumo ayudan a minimizar el impacto de la disminución de la calcificación del hueso durante el ciclo de postura y extienden la persistencia de la calidad de la cáscara.

Calidad de hueso durante la producción

El esqueleto del ave está completo a lo largo y a lo ancho cuando la gallina comienza a poner. Sin embargo, el contenido y la densidad mineral ósea, al igual que la proporción de hueso cortical, trabecular y medular pueden cambiar dramáticamente. El esqueleto del ave ponedora está fuertemente influenciado por el nivel de producción de huevo, la formulación de la dieta en relación con el consumo y el estado de una enfermedad.

Una ponedora bien desarrollada generalmente no experimenta problemas con el esqueleto hasta después del pico de producción, aún con dietas con deficiencias leves a moderadas. Una ponedora baja de peso, con una deficiencia de nutrientes afectará con mayor rapidez los resultados del lote.

Las deficiencias leves o moderadas de nutrientes generalmente causan primero problemas con el esqueleto y/o con la calidad de la cáscara y después tienen problemas en la producción. Las deficiencias severas de nutrientes causarán una baja rápida y notable en la producción.

Muchos animales, incluyendo las aves, experimentan con la edad un adelgazamiento del hueso cortical y un aumento en el espesor del hueso trabecular. Las aves ponedoras también experimentan cambios en la fortaleza de los huesos en general. Aunque el hueso medular es el tipo de hueso más lábil, si el ave tiene una deficiencia de calcio, también se movilizará del hueso cortical y trabecular como una fuente de calcio.


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"Cuando el ave envejece, el contenido de hueso medular aumenta mientras que la integridad del hueso estructural generalmente disminuye"


Durante el período de postura, las aves han demostrado tener un aumento en la masa de hueso como resultado de la formación de hueso medular y de la pérdida de hueso estructural. Sin embargo, sin una muda o sin un cese de producción debido a las deficiencias de nutrientes, el alto nivel constante de estrógeno en la ponedora evitará la reparación del hueso estructural.

La pérdida de hueso cortical puede resultar en quillas torcidas o en fracturas en los huesos, lo cual puede ser perjudicial para el bienestar del ave y su producción.

Cuando el ave envejece, el contenido de hueso medular aumenta mientras que la integridad del hueso estructural generalmente disminuye. Las aves que pierden demasiado hueso cortical y aumentan el hueso medular pueden tener una buena calidad de la cáscara, pero corren un mayor riesgo de tener quillas torcidas o de sufrir fracturas.

La mejor manera de minimizar la pérdida de hueso cortical es asegurándose que los niveles correctos de calcio, fósforo y vitamina D3 sean alimentados durante todo el ciclo de postura.

Para prevenir que se pierda la integridad del esqueleto hay que comenzar con la pollita, pero hay que continuar durante todo el ciclo de vida del ave. También es importante comprender los signos clínicos de la osteomalacia, osteoporosis y osteopenia y hacer los cambios apropiados lo antes posible.

Monitoreo de la integridad del esqueleto

La mejor forma de minimizar el impacto de los huesos blandos en un lote es monitoreando regularmente. Manipular y pesar las aves es la manera ideal de recolectar esta información.

Seleccione aves de la misma jaula, colonia o sección del galpón por lo menos cada 4 semanas para asegurar la consistencia de los datos y darse cuenta temprano si se observan quillas torcidas.

• Las quillas se califican por medio del tacto y de la observación. El método de calificación de Hy-Line se lleva a cabo utilizando una escala de cuatro puntos basada de la siguiente manera; normal (#1), curva leve (#2), curva moderada (#3) o curva severa (#4).

• Al comienzo de la deficiencia de calcio, fósforo, o vitamina D3, las quillas pueden estar flexibles, pero todavía no tener curva. Este es un signo clínico muy importante que debe notarse.

• Las aves quillas recalcificadas, con curvas indican una deficiencia nutricional temprano en la vida del lote.

• Lo ideal es manipular por lo menos 10 aves de 2 o 3 áreas del galpón.

En general, lo mejor es obtener calificaciones en la categoría 1 y 2 en más del 90% de las aves manipuladas. Si las calificaciones se obtienen en las categorías 3 y 4 en más del 10% de las aves o si los números aumentan semanalmente, esto indica la posibilidad de un problema.

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Lea más

Lea la primera parte de esta serie al hacer clic aquí.

La tercera, y última, parte de esta serie se puede leer al hacer clic aquí.

Mayo 2014

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