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Estrés calórico en la producción de pollos: 2 – medio ambiente

19 febrero 2015

A medida que la temperatura ambiente y/o la humedad relativa se eleva por encima de la zona termoneutra o zona de confort, disminuye drásticamente la capacidad de las aves para disipar el calor. (Segunda parte de una serie de tres artículos).

Conferencia presentada por Marcos Antonio Dai Prá, Brasil Foods, y Victor Fernando Büttow Roll, FAEM/UFPel, Brasil en el Seminario Internacional de Manejo y Sistemas Operativos en Pollo de Engorde, AMEVEA, Bogotá, Colombia en junio de 2014.

 

Medio ambiente: temperatura y humedad

Laganá (2011) observó que el mayor problema en las zonas tropicales cálidas y húmedas es la humedad relativa excesiva del aire. Este exceso impide que el ave elimine calor a través de la respiración. La temperatura ambiente igual o superior a 25°C, provoca una mayor tasa de jadeo en el ave. La temperatura y la humedad relativa altas hacen que el ave que no pueda respirar lo suficientemente rápido para eliminar todo el calor que necesita eliminar de su cuerpo.

Por lo tanto, con una humedad relativa muy alta el ave no soporta la misma temperatura ambiente, lo que afecta el intercambio de calor y hace que la temperatura corporal se eleve, causando postración y muerte, cuando la temperatura ambiente alcanza 47 °C, que es el límite fisiológico máximo del ave.

Este problema es más preocupante en la medida que el ave crece, especialmente en líneas más pesadas, ya que el área de superficie requerida para la disipación de calor disminuye proporcionalmente con la edad y con el peso corporal.

A medida que la temperatura ambiente y/o la humedad relativa se eleva por encima de la zona termoneutra o zona de confort, disminuye drásticamente la capacidad de las aves para disipar el calor. Como resultado, aumenta la temperatura corporal y luego aparecen los síntomas de estrés calórico.

Cuando se exponen a este tipo de estrés, todas las aves responden con la reducción de la ingesta de alimentos. Al disminuir el consumo de alimento, se reducen los sustratos metabólicos o combustibles disponibles para el metabolismo, disminuyendo de esta forma la producción de calor (Belay et al., 1993).

Los avances tecnológicos, especialmente en la genética y la nutrición, hacen que el pollo de engorde actual tenga una alta tasa de crecimiento corporal, lo que conduce a un aumento en la demanda de sangre en los tejidos debido a la alta tasa metabólica.

Sin embargo, el sistema cardiorespiratorio se tornó ineficiente para oxigenar adecuadamente toda la masa muscular, determinado de esta manera, la afección de diversos órganos (Macari et al., 2004).

El pollo disminuye su capacidad para enfrentar una suma de procesos generados por el calor y la caída de la producción generalmente incrementa con la edad. La ganancia de peso corporal disminuye y el contenido de grasa aumenta a medida que la humedad y la proteína disminuyen (Howlider et al., 1987).

Altas temperaturas

Al comparar aves adultas sometidas a temperaturas que varían cíclicamente entre 23.9°C y 35°C con aves mantenidas en un microclima estable de 21.1°C, se encontró menor conversión alimenticia en las primeras. Dichos cambios son el resultado de varias alteraciones físicas y metabólicas del pollo al tratar de adaptarse y sobrevivir (Plavnik et al., 1998).

Se han reportado descensos drásticos en el consumo de alimento y en la tasa de crecimiento bajo condiciones de estrés calórico. La eficiencia alimenticia también se puede reducir de forma significativa (Cassuce, 2011).

Bonnet et al., (1997), concluyeron que la reducción en la ganancia de peso en las aves sometidas a estrés calórico fue del 50% en comparación con aves mantenidas en condiciones termoneutras. Cuando los pollos fueron sometidos a incrementos de la temperatura ambiental, se observó una reducción progresiva en el peso, en la ingestión de alimento y en la eficiencia alimenticia.

Después de dos semanas de exposición crónica al calor, la ingesta de alimentos se redujo más del 3 % por cada grado de aumento entre los 22°C y 32°C.

Durante la noche, las condiciones de normotermia son más favorables para los pollos y esto favorece en las aves los mecanismos de consumo de alimento. Durante el día, con el aumento de temperatura las aves entran en el proceso de hipertermia lo cual conlleva a la reducción del apetito y por ende a la reducción en el consumo de alimento (Macari et al., 2004).

Estrés calórico

Un ave sufre estrés calórico cuando produce más calor del que puede disipar. Para ajustarse, el ave reduce el consumo de alimento y por lo tanto su producción declina.

Esta reducción se encuentra entre 1,1 % y 1,6 % por grado centígrado. Cuando la temperatura ambiente se aproxima a la temperatura del ave, la disipación de calor se reduce y con ella, el requerimiento de energía.

Bajo dichas condiciones, al satisfacer los requisitos energéticos, el ave puede no estar consumiendo en cantidades suficientes algunos nutrientes tales como las proteínas y vitaminas. En consecuencia, se presentará una caída en la producción de huevos y en el aumento de peso. Al comienzo del período de estrés el consumo permanece constante.

De esta manera, el máximo efecto termogénico de los alimentos coincidirá con el período de máximo estrés. Así que para sobrevivir al estrés calórico, las aves reducen la ingesta de alimentos en un intento de reducir la producción de calor endógeno (Plavnik et al., 1998).

Importancia del agua

Las aves expuestas a altas temperaturas aumentan de inmediato el consumo de agua. La supervivencia de las aves en entornos con estrés calórico depende en gran medida el consumo de grandes volúmenes de agua, lo que aumenta su período de supervivencia siempre y cuando el agua sea proporciona a temperaturas inferiores a
23 °C. El consumo de agua en aves con estrés calórico se duplica en comparación con aves que están en temperaturas más frías (Capó et al., 1997).

(Traducción: Néstor Mondragón, MV, MSc, Universidad Nacional de Colombia).

(Fotos de Shutterstock)

Bibliografía

BELAY, T.; TEETER, R. G. Broiler water balance and thermobalance during thermoneutral and high ambient temperature exposure. Poult. Sci., Champaign,. v.72, n.2, p.116-124,
1993.

BONNET, S.; GERAERT, P.A.; LESSIRE, M.; CARRE, B.; GUILLAUMIN, S. Effect of high ambient temperature on feed digestibility in broilers. Poult. Sci., Champaign, v.76, n.6,
p.857–863, 1997.

CASSUCE, D. C., Determinação das faixas de conforto térmico para frangos de corte de diferentes idades criados no Brasil. Tese apresentada a Universidade Federal de Viçosa,
2011.

LAGANÁ, C. Influência de altas temperaturas na alimentação de frangos de corte.
PESQUISA E TECNOLOGIA, Vol. 5, n.2 jul-dez 2008.

MACARI, M.; FURLAN, R.L.; MAIORKA, A. Aspectos fisiológicos e de manejo para
manutenção da homeostase térmica e controle de síndromes metabólicas. In: MENDES, A.; NAAS, I.A.; MACARI, M. Produção de frangos de corte. Campinas: Facta, 2004. p.137- 156.

PLAVNIK, I.; YAHAV, S. Effect of environmental temperature on broiler chickens subjected
to growth restriction at an early age. Poult. Sci., Champaign, v.77, n.6, p.870-872, 1998.

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