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Estrategias alimentarias para combatir el estrés calórico en pollos: 2

20 agosto 2015

La adición de minerales puede tener efectos positivos reduciendo las muertes por calor, pero su eficacia es diferente según el sexo y la condición corporal de los pollos por lo que hay que profundizar en sus evaluaciones. (Segunda parte de una serie de dos artículos).

Conferencia de Vasco De Basilio, Universidad Central de Venezuela durante el XVII Congreso Venezolano de Producción e Industria Animal, Maracay, Venezuela, mayo de 2015.

Uso de minerales

Otra estrategia para combatir el estrés calórico es la suplementación de electrolitos (Cl, Na y K) en el agua de bebida o en el alimento. Se ha evaluado el uso de cloruro de amonio, cloruro de potasio y bicarbonato de sodio, con resultados parciales en la mejora de la ganancia de peso y consumo de agua.

El suministro a través del agua ciertas sales, es una vía para limitar el aumento del pH sanguíneo en los momentos de la incidencia de las altas temperaturas y también aumentar por este medio el consumo de agua, debido a una modificación que se produce en la presión osmótica del plasma.
Los aditivos más estudiados son el cloruro de amonio (NH4Cl) y el bicarbonato de sodio (NaHCO3 ) (Angulo, 1991). Este mecanismo sólo es efectivo si la temperatura del agua permanece baja y fresca (Angulo, 1991).

Otros elementos como ácido acetil salicílico (aspirina), utilizado sólo o asociado con la vitamina C (ácido ascórbico) ha mostrado resultados muy variables (Angulo, 1991).

La fenotiazina incorporada al alimento (2-4 g/kg) ha demostrado disminuir las pérdidas en ganancia de pesos, en situación de estrés calórico (Angulo, 1991).

El balance electrolítico de los alimentos para pollos han sido reevaluado (Borges et al, 2003) en Brasil. Los resultados muestran que el requerimiento por si solo de los electrolitos parece menos importante que los efectos de aquellos sobre el consumo de agua.

Aquí también el conocimiento más preciso del contenido real de los alimentos parece más necesario que una distribución ciega de electrolitos.

Un estudio realizado por Farfán (2008), sobre el efecto de la adición de minerales en alimento (T2) o en agua (T3) sobre parámetros productivos y fisiológicos en pollos de engorde en finalización bajo estrés calórico mostraron que en condiciones de estrés crónico, se observa que la TC de los pollos que recibieron minerales en el agua fue menor (41,96 ± 0.02 °C), con respecto a los que recibieron minerales en el alimento (42,04 ± 0,03 °C) y los que no se les adicionó minerales (42,07 ± 0,03 °C).

Estrés calórico y el sexo de los pollos

Se puede observar (Figura 1), que según el sexo y la condición corporal de los pollos de engorde, existe una reacción diferente a los tratamientos siendo el efecto similar con la adición de minerales en el agua. Donde solo las hembras pesadas reaccionan con menores TC a la adición de minerales en el agua (41,39 ± 0,07 °C), respecto a los machos pesados (41,88 ± 0,05 °C) y hembras pesadas (41,93 ± 0,04 °C).

Figura 1. Efecto del sexo y la condición corporal sobre la temperatura corporal en pollos suplementados con minerales en agua y alimento

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En relación al NH se observa que existe una tendencia a ser estadísticamente diferentes (P=0.10) el NH de los pollos a los cuales se les adicionó minerales en el alimento (148.917 ± 10.078 insp/min), al ser comparado con aquellos que no se les adicionó minerales (184.377 ± 13.334) y aquellos que recibieron minerales en el agua (153.62 ± 8.647).

No hubo efecto significativo de los tratamientos sobre los parámetros sanguíneos. Dichos valores de niveles de electrolitos (Na, Cl y K) obtenidos en ambos experimentos no son diferentemente significativos, ya que existe un mecanismo de osmoregulación el cual mantiene las concentraciones de iones y la presión osmótica a nivel de los compartimentos extracelulares del cuerpo, evitando que la adición mineral tanto en el agua como en el alimento sea capaz de romper los niveles normales de electrolitos y demás parámetros sanguíneos en sangre (Randall et al, 2002).

Respuesta de los pollos a una simulación de estrés agudo

Al evaluar los electrolitos en sangre durante la simulación se puede observar en la figura 2, siendo mayor el nivel de Na (129,73 ± 1,87 mEq/litro) y Cl (111,73 ± 1,54 mEq/litro) para los que no recibieron minerales.

Figura 2. Promedios de sodio y cloro en sangre según tratamiento durante la simulación de estrés calórico agudo en pollos suplementados con minerales en agua y alimento (Farfán, 2008)

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En la Figura 3 se observa que existe diferencia significativa (P=0,02), observándose que usar minerales en el agua disminuye más el nivel de hiperventilación.

Figura 3. Promedios de nivel de hiperventilación según tratamiento durante la simulación del estrés agudo en pollos suplementados con minerales en agua y alimento (Farfán, 2008).

Siendo menor nivel el de los pollos suplementados en el agua, mientras se observa claramente que los pollos (hembras y machos) tratados con minerales en el agua obtuvieron menor nivel de NH, reflejando que las hembras poseen un NH mayor (169,8 ± 6.11 insp/min) en comparación a los machos (149,4 ± 6,97 insp/min.), comparable con los valores señalados por Tepper y Becerra (2004).

En el Cuadro 1, se puede apreciar la cantidad y proporción de pollos muertos por tratamiento, siendo menor la mortalidad en los pollos que recibieron minerales en el agua, en comparación con el tratamiento que no recibió minerales, disminuyó la mortalidad en 21,87%.

Durante el momento del golpe de calor, los pollos que no recibieron minerales en el alimento tenían el mayor NH, ocurriendo de esta manera una ruptura del balance acido-base más un efecto atribuido al agotamiento de los mismos, provocando una alta mortalidad en comparación a los demás tratamientos.

Estos resultados son comparables con los reportados por Tanveer et al. (2005), que obtuvo una mortalidad de 12% en la etapa de crecimiento, adicionando minerales en el alimento y Borges et al. (2003), quienes señalan 0,12% de mortalidad al adicionar 240 mEq/kg de alimento en pollos de engorde bajo condiciones de estrés, pero crónico.

Cuadro 1. Cantidad y porcentaje de mortalidad de los pollos durante la simulación del estrés agudo

Estrés calórico: conclusiones

1. El problema del estrés por calor generado a los pollos es de gran importancia para los países tropicales, y en especial en aquellos donde las granjas se localizan en las regiones más cálidas.

2. Existen múltiples variables que afectan la respuesta de las aves al calor y aún no se conocen con precisión las razones por las cuales los pollos reaccionan de forma diferencial, siendo la muerte en estrés agudo o golpe de calor las que ocasiona mayores problemas a los productores.

3. La restricción de alimento tiende a ser una estrategia eficaz económica y fácil de aplicar que reduce la TC y la mortalidad de pollos sometidos a un estrés agudo simulado en el laboratorio, y en granjas comerciales, además de no afectar los parámetros productivos de los pollos.

4. El maíz en grano molido no pareció generar mejoras adicionales a las reportadas a la restricción por lo que su uso como mecanismo de reducción de costos puede ser adecuado permitiendo además reducir el riesgo de los pollos a morir por calor, gracias a las reducciones de TC que se registran; la inclusión de maíz podrá además reducir costos y reducir los problemas de amontonamiento causados en la realimentación cuando se utiliza restricción de alimento.

5. La adición de minerales puede tener efectos positivos reduciendo las muertes por calor, pero su eficacia es diferente según el sexo y la condición corporal de los pollos por lo que hay que profundizar en sus evaluaciones.

6. No se han generado efectos aditivos entre la restricción o el uso de maíz y adición de minerales en agua o alimento.

7. Es necesario profundizar en los estudios para mejorar las técnicas de reducción del estrés en pollos de engorde.

Referencias

Angulo, I. 1991. Manejo nutricional de aves bajo condiciones de estrés térmico. FONAIAP Divulga,julio – septiembre. Venezuela. pp. 2-4.

Borges, S., Da Silva, F., Ariki, J., Hooge, D. and Cummings K. 2003. Dietary Electrolyte Balance for Broiler Chickens Under Moderately High Ambient Temperatures and Relative Humidities. Poultry Sci. 82:301-308.

Becerra, A., Tepper, E., 2004. Efecto de la Temperatura corporal y el Nivel de Hiperventilación sobre los Cambios de la Temperatura Ambiente y la Humedad Relativa Durante la Etapa de finalización en una granja comercial del estado Aragua. Universidad Central de Venezuela, Facultad de Agronomía, Departamento de Producción Animal Tesis de Pregrado. Aragua, Venezuela. pp, 22 – 24.

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