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¿Cómo evitar la resistencia de los patógenos?

07 junio 2016

Se ha vuelto muy normal que se utilice el término resistencia para referirse a la tolerancia de los patógenos a los desinfectantes, pero no está demostrado que la tolerancia a desinfectantes se deba a factores genéticos como ocurre con los antibióticos.

Artículo del Ing. Oscar Vásquez, Mpa (Master en Producción Avícola), Guatemala.

¿Qué es la resistencia?

Antes de todo debemos aclarar el término “resistencia”. Se ha vuelto muy normal que se utilice el término resistencia para referirse a la tolerancia de los patógenos a los desinfectantes, pero no está demostrado que la tolerancia a desinfectantes se deba a factores genéticos como ocurre con los antibióticos (Castellanos, sf), por lo que la forma más correcta para referirse a esta característica es “tolerancia”, término que usaremos en este artículo para referirnos a la capacidad que tienen los patógenos para sobre vivir a la exposición a desinfectantes.

Para el caso de los antibióticos si está demostrado que existe información genética ligada, por lo que sí es correcto utilizar el término “resistencia” (Castellanos, sf).

Importancia

En la medida en que las explotaciones agropecuarias se van intensificando cobra mayor importancia la bioseguridad, y una parte muy importante es la limpieza y desinfección.

La desinfección generalmente se realiza con productos que tienen acción desinfectante o biocida, aquí es donde es relevante tener conciencia y tomar acciones para evitar y/o combatir la tolerancia a los desinfectantes, ya que la aplicación de desinfectantes implica un costo en el proceso productivo, por lo que es necesario eficientar este proceso y que tenga un efecto positivo en la productividad.

Si se aplica un producto al cual los patógenos locales son tolerantes se incurre en un costo que no tiene efecto positivo en la productividad porque no está cumpliendo con su cometido, y por lo tanto se convierte en un costo improductivo.

Los efectos colaterales negativos a la salud humana están llevando a que los países (principalmente los europeos) legislen en pro de una producción pecuaria sin antibióticos y esos se debe a que a nivel mundial se abusa con el uso de antibióticos, sin embargo, hasta la fecha todavía son una herramienta de gran utilidad para la producción pecuaria intensiva, sin la cual producir sería muy difícil.

Los involucrados en el uso de antibióticos en la producción pecuaria estamos obligados a conocer los pros y los contras del uso de antibióticos así mismo debemos utilizarlos correctamente para que nos brinden los beneficios deseados y con los mínimos efectos dañinos hacia la salud humana.

¿Por qué se desarrolla tolerancia y resistencia?

La tolerancia a los desinfectantes se desarrolla básicamente por el mal uso de los mismos, según McDonell and Rusell, 1999, la tolerancia de los patógenos a los biocidas (desinfectantes) se debe a factores intrínsecos de los patógenos, esto se refiere a las formaciones de biofilms, mal procedimiento de lavado, membranas celulares resistentes, sub dosificaciones del desinfectante, entre otras.

El uso de un mismo producto por tiempos prolongados inevitablemente ocasionará la selección de patógenos tolerantes al biocida en uso, esta práctica y las sub dosificaciones son las causas más comunes que ocasionan la selección de patógenos tolerantes y al final causan una ineficiencia en los sistemas de bioseguridad en las explotaciones pecuarias.

La resistencia de los patógenos también se ocasiona por la mala utilización de los antibióticos, básicamente por sub-dosificaciones y tratamientos incompletos (menos días de los recomendado), esto ocasiona que algunos patógenos sobrevivan al tratamiento por medio de algún mecanismo de defensa y por una simple presión de selección conllevará a la sobrevivencia de un mayor número de estos patógenos, y así es como con esta simple acción seleccionamos patógenos resistentes y ocasionamos una baja efectividad de los antibióticos.

Muchos patógenos que afectan a los animales también afectan a los humanos y los antibióticos usados en la salud humana son similares o iguales a los de uso pecuario, esto ocasiona que se produzca un problema mayor que eventualmente conllevará a que se implementes normativas gubernamentales que ayuden a disminuir la presencia de patógenos resistentes en la salud humana.

Acciones

Las acciones que los involucrados en la producción pecuaria debemos tomar es eliminar las causas que ocasionan la tolerancia y resistencia de los patógenos, aunque decir esto es definitivamente muy fácil y practicarlo bastante complicado no hay más opción que implementarlo.

Uso de correcto de antibióticos

Para el caso de los antibióticos el abordaje del tema quizás sea más familiar, voy a comenzar haciendo un recordatorio que talvez parezca in necesario, pero debemos tomar en cuenta que existen un sin número de marcas comerciales que poseen el mismo ingrediente activo, he encontrado que algunos responsables me comentan, “ya cambiamos el medicamento porque el anterior ya no funcionó”, pero resulta que el nuevo tiene el mismo ingrediente activo (lógicamente tampoco funcionará.

Debemos familiarizarnos más con los ingredientes activos que con las marcas (lógicamente también debemos asegurarnos que la marca que se utiliza cumpla con la calidad y concentración).

Acciones básicas para el uso correcto de los antibióticos

1. Bioseguridad: aunque este es un tema más amplio y que no abordaremos en este artículo, es importante recalcar que la contar con un buen programa de bioseguridad ayuda a reducir el uso de antibióticos y biocidas.

2. La prevención siempre es la opción más rentable, diseñar un plan de vacunación acorde a cada granja debe ser prioridad para reducir la incidencia de enfermedades y por consiguiente también reducir el uso de antibióticos.

3. El promotor de crecimiento utilizado en los alimentos animales debe ser distinto a los antibióticos que los que regularmente se utilizan para el control de enfermedades.

4. Usar el antibiótico idóneo: el antibiótico idóneo es al cual los patógenos son más susceptibles. Lo mejor es realizar un antibiograma y tomar la decisión del antibiótico a utilizar según el resultado de laboratorio. Cuando se realizan los tratamientos utilizando este procedimiento se tiene más certeza que la mayor cantidad de patógenos serán eliminados.

5. Utilizar la dosis correcta de los antibióticos. En la avicultura la mayoría de tratamientos curativos con antibióticos se utilizan al agua de bebida de las aves, es de los más común que tanto profesionales como no profesionales utilicen una dosis en cc (ml) por litro de agua de bebida, esto es un gran error ya que las aves ingerirán mayor o menor agua dependiendo de varios factores principalmente el clima. Por lo tanto la dosificación de los antibióticos debe administrarse en una cantidad de ingrediente activo por kg de peso vivo según cada producto. Esta mala práctica de dosificar por ml de producto por litro de agua de bebida se utiliza debido a que las etiquetas de los productos traen en la etiqueta una dosis con esta especificación. Pero la forma técnica y efectiva de realizar los tratamientos en miligramos (mg) de ingrediente activo por kg de peso vivo en el galpón, claro, eso requiere un poco más de datos y cálculos, pero hacer las cosas bien dará mejores resultados.

6. Dar el tratamiento completo. Es totalmente imperativo que se exponga a los patógenos al tiempo necesario para que la mayoría perezcan, esto asegura que no habrá microorganismos sobrevivientes que desarrollen resistencia. El error más común en las granjas en cuanto a los tratamientos es el incumplimiento del tiempo de tratamiento, en cuanto las aves ya sanaron y la producción se ha normalizado se les retira el tratamiento como una medida para ahorra en medicamento, pero el problema es que con esta acción se favorece el desarrollo de la resistencia y esto es lo que más comúnmente ocasiona resistencia.

Acciones para evitar la resistencia a los desinfectantes

1. Usar el desinfectante correcto. En cuanto a que desinfectantes utilizar, North y Bell (1993) dan algunas características de un buen desinfectante: altamente germicida, no tóxico para los humanos y animales, efectivo bajo la presencia de niveles moderados de materia orgánica, no corrosivos, buena solubilidad en el agua, alta capacidad de penetración, buen precio y fáciles de adquirir, otras características deseables son: que no induzcan resistencia y/o tolerancia en los gérmenes, que no provoquen mortalidad embrionaria, alta residualidad, de amplio espectro y que no pierdan su efectividad con las aguas duras, sin embargo todas estas características son muy difíciles de encontrar en un solo desinfectante por lo que es necesario validar los desinfectantes que se utilizan por medio de análisis de laboratorio.

2. Uso de la dosis correcta. Usar la dosis correcta de un desinfectante es más difícil de lo que parece, esto se debe que la dosis correcta depende de las condiciones específicas de cada área a desinfectar, existen varios factores que hacen variar la dosis, estas son: carga microbiana, presencia de materia orgánica, grado de presencia de biopelicula (biofilm) (Biosentry. 1999), forma de aplicación del desinfectante. Lo anterior hace concluir lógicamente que en una misma instalación deberían utilizarse diferentes dosis de un mismo desinfectante según las condiciones de cada área. Para determinar la dosis correcta de un desinfectante en cada área debe realizarse un mapeo de que dosis la que elimina la mayor cantidad de microrganismo en cada área, esto se realiza realizando pruebas con diferentes dosis e base a las dosis recomendadas por el producto y realizando análisis de laboratorio.

3. Rotación de los desinfectantes. Según Rodriguez, 2011, una de las posibles soluciones para evitar la tolerancia es la rotación de distintos desinfectantes. Se debe tener un programa de rotación de desinfectantes, realizando una rotación de desinfectantes se garantiza que cuando los gérmenes están alcanzando un nivel de tolerancia estos son expuestos a un nuevo desinfectante al que no tienen tolerancia y con esto se garantiza una mayor eficiencia en la desinfección.

Hay algunas cosas que deben tomarse en cuenta para realizar una rotación correcta:

a. El programa de rotación no debe ser ni muy largo ni muy corto: lo ideal es tener un historial de laboratorio de tal manera que cuando un desinfectante no elimina la cantidad de gérmenes deseados este debe ser relevado por otro que tenga un mejor poder germicida. Si se le da mucho tiempo a un mismo desinfectante es más probable que los gérmenes adquieran tolerancia y cuando se les da poco tiempo se corre el riesgo que se desarrolle tolerancia múltiple (tolerancia a varios desinfectantes). En mi experiencia 6 meses de uso continuo de un mismo desinfectante es razonable, pero debo insistir en que depende de las condiciones locales.

b. Cambiar de ingrediente activo: Tener en cuenta que productos con diferente nombre comercial pueden tener el mismo ingrediente activo, se debe rotar el ingrediente activo y de preferencia que los desinfectantes en el programa de rotación tengan diferente mecanismo de acción.

Bibliografía

1. Castellanos M. sf. Efecto de adaptación de los microorganismos a los agentes biocidas y su impacto económico. Technical And Commercial Manager Andean Group, DuPont Animal Health Solutions. www.produccion-animal.com.ar 4p.

2. McDonnell, G., Russell, AD., 1999. Antiseptics and disinfectants: activity, action, and resistance. Clinical Microbiology Reviews p12,147-179.

3. Rodríguez J. 2011. Resistencia y adaptación de patógenos a desinfectantes. http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2003/03/26/5687.php

4. Biosentry. 1999. Manual de sanidad para plantas de incubación. Biosentry, Inc. Georgia USA. 34p.

5. Gentry F. 1973. Higiene y manejo del huevo para incubar. Wiley laboratory. Pensylvania, U.S.A. p (40-51)

6. Mauldin J. y Wilson J. 1991. Doce componentes de un buen programa de sanidad en la incubadora. Avicultura profesional, Vol. 9, n. 2, Georgia, USA. p. 64-66.

7. North M., Bell D. 1993. Manual de producción Avícola. Trad. Por Martínez H. 3era. Edición. México, D.F. Ed. El Manual Moderno. 829 p.

8. Thaxton, J. 1995. Hatchery manual, Misssissippi State University, Departament of Poultry Science, USA. 20p.

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