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Manejo de la gallinaza: compostar para lograr una granja libre de malos olores y moscas

23 agosto 2016

Granjas avícolas pueden tener problemas de carácter social y legal por los malos olores y proliferación de moscas, de modo que lo más conveniente es encontrar el camino para lograr la resolución de estos problemas. Compostar la gallinaza resulta ser un buen procedimiento que también trae beneficios económicos.


 

Conferencia de Luis Alberto Lemus Beber, Granja Avícola Chisac, Guatemala, en el XXIV Congreso Latinoamericano de Avicultura, Guayaquil, Ecuador, septiembre de 2015.

Como todas las granjas avícolas y cualquier tipo de explotación pecuaria, el manejo de las excretas puede convertirse en un problema sanitario si no se encuentran los mecanismos adecuados para procesarlas.

Adicional a los problemas sanitarios, podemos acarrear problemas de carácter social y legal por los malos olores y proliferación de mosca, de modo que lo más conveniente es encontrar el camino para lograr la resolución de estos problemas, y obtener, de los recursos que hoy gastamos en fumigaciones y acarreo de gallinaza (que no resuelven los problemas), beneficios económicos y sanitarios para nuestras granjas.

No importa el tamaño de la explotación, pero claro, las explotaciones pequeñas tienen menos volúmenes de estiércol, pero al mismo tiempo menos recursos para trabajarlo.

En el caso de la avicultura, tenemos explotaciones en piso y en jaula, entonces, dependiendo de esto, así varía el procedimiento a seguir para manejar la gallinaza, pero las explotaciones en piso tienen menos problemas de olores y proliferación de moscas.

El manejo de la gallinaza varía de acuerdo a las posibilidades de las granjas y su ubicación, entonces el deshidratado es uno de esos procedimientos, que se puede llevar a cabo en zonas secas y cálidas, pero si no es zona desértica, debe deshidratarse bajo techo y eso lleva mucho tiempo, o bien utilizando fuentes calóricas para el fin, pero elevamos los costos.

Definitivamente es una alternativa el deshidratar la gallinaza, pero este procedimiento no logra la descomposición total de la materia orgánica, obteniendo un producto seco, pero no inofensivo, sino todo lo contrario, al recibir agua de nuevo, se convierte en un producto “quemante” para las plantas, pues su temperatura sube de nuevo por reactivarse el proceso de descomposición de la materia orgánica.


 

Compostar la gallinaza

Entonces, el compostar la gallinaza resulta ser un procedimiento mejor, por lograr un producto inofensivo para los agricultores que lo utilicen como abono o suplemento alimenticio para el ganado, pues ya no volverá a incrementar su temperatura aún con la presencia de agua y de allí que describiremos ese procedimiento.

Debemos tener el espacio necesario para llevar a cabo un proceso bien manejado, donde necesitamos 20 m2 por cada 1,000 aves, condición que puede variar según la humedad de la gallinaza fresca, así como de la humedad relativa donde se lleve a cabo.

El ambiente debe estar techado, preferiblemente con lámina plástica para que resista mejor a la corrosión y contribuya con la función de deshidratado, debe ser bien ventilado y el piso puede ser de tierra ya que favorece a no dañar la maquinaria de volteo o aireación si se calcula mal la altura de trabajo de la misma, pero debe mantenerse el cuidado de nivelar constantemente el piso para que el rodaje de la máquina sea apropiado.

Un termómetro de caña de al menos 20 cms. de largo será indispensable, así como una bomba de mochila o cual sea el equipo que vamos a utilizar para la aplicación de las bacterias acelerantes.
Adicional a lo anterior, debemos tener un espacio de 5 m2 por cada 1,000 aves para cernido, pesaje, envasado y almacenamiento. La herramienta o máquina para voltear y ventilar debe estar capacitada para los volúmenes de producción de gallinaza, tema que debe discutirse con los distribuidores de la máquina.

Materia prima para compostar

La gallinaza como producto principal, aserrín, hojarasca, recorte de césped o cualquier otro material orgánico que esté a nuestro alcance. A la gallinaza de explotación en piso ya no necesitamos agregarle aserrín o material similar, pero puede que sea necesario agregarle gallinaza fresca para enriquecer el proceso, más las bacterias acelerantes.

El proceso en sí, es más de observación de algunos pequeños detalles que de grandes conocimientos técnicos para obtener los resultados deseados. Es preferible, mas no indispensable, el uso de bacterias acelerantes del proceso de descomposición, pues éstas no solo reducirán el tiempo sino los olores indeseables de la gallinaza, motivo por el cual, si las vamos a utilizar, debemos prepararnos con ellas antes de iniciar el proceso, de acuerdo a las recomendaciones del fabricante, pero si las bacterias las venden ya preparadases preferible iniciar así y luego con el tiempo y la experiencia, se puede comprar la esencia de la bacteria y preparar el caldo en la granja.


Foto: Shutterstock 

Observando el volcán

Al principio despreocupémonos de la gallinaza de toda la granja, así como de la población de mosca, ya que debemos lograr primero recoger toda la gallinaza que se haya humedecido para evitar que siga el nacimiento de mosca y luego lo que podemos llamar “producto base” de nuestro proceso, que consiste en mezclar una cantidad de gallinaza fresca y bacteria acelerante con un 50% de aserrín o cualquier otro material orgánico que nos sirva como absorbente y para darle consistencia, ya que la gallinaza fresca cuesta hacerla un volcán para lograr dejarla en reposo.

Durante este reposo, es donde viene la observación de aspectos como humedad, temperatura y color, para saber qué debemos hacer y en qué momento, que nuestro proceso tenga éxito. El color debe tornarse de café oscuro a negro, como tierra húmeda y no debemos permitir que escurran líquidos bajo el volcán ni que la temperatura suba de los 60 grados centígrados, ya que, en cualquiera de los dos casos, nuestras bacterias acelerantes están perdiendo la batalla en el proceso.

Un tono café pardo en el volcán en reposo nos indica que nuestras bacterias acelerantes están muriendo por falta de “comida”, así que debemos agregar gallinaza fresca y voltear nuevamente para nutrir de nuevo nuestro “producto base”.

El volteo es indispensable

Dado a que nuestras bacterias acelerantes son aeróbicas y las causantes de los malos olores y fermentación de la gallinaza son anaeróbicas, es primordial el volteo total de la mezcla, para dar una apropiada ventilación del volcán, cuando esté subiendo la temperatura arriba de los 60 grados centígrados y agregar aserrín y voltear cuando son líquidos los que están saliendo debajo.

Esta observación de temperatura, humedad excesiva, color y volteo cuando necesario, los debemos mantener hasta que la temperatura ya no suba de 30 a 35 grados, lo que nos indicará que nuestro “producto base” está listo, lo cual puede durar de 45 a 60 días.

De aquí en adelante, utilizamos el “producto base” en un 25%, otro 25% de aserrín o cualquier material de relleno, para mezclarlo con un 50% gallinaza fresca más bacterias acelerantes y en estas proporciones nos permite de nuevo formar un volcán para seguir con el proceso, proporción que variará de acuerdo al grado de humedad de la gallinaza fresca, hasta lograr tener una cantidad de “producto base” que nos permita trabajar la producción diaria de gallinaza fresca.

Es indispensable seguir con la práctica de volteo durante el proceso y aprovechar esta operación para aplicar más bacteria acelerante hasta lograr de nuevo que la temperatura ya no se eleve de los 30 a 35 grados centígrados.

Producto final compostado

El producto final ya compostado o descompuesto, se puede mantener en reposo, cernirlo a la volumetría deseada y envasarlo para trasladarlo al mercado con una humedad final de un 18 %, que no solo lo hace más rentable al llevar humedad en su contenido, sino más conveniente para el agricultor, ya que al llover no lo acarrean las correntías tan fácilmente como sucede con productos más secos, por ende, más livianos que fácilmente son arrastrados por el agua de lluvia.


Foto: Shutterstock

Control de moscas

Al ponerle atención al manejo de la gallinaza, también estaremos logrando el control de moscas en la granja, de modo que al hacer bien lo primero, lograremos sin duda lo segundo. Es importante proponernos controlar la mosca de una forma natural y sin el uso de insecticidas, que no solo son onerosos, sino que no logran resolver el problema en su totalidad y aunque parezca muy lento, en realidad es mucho más efectivo el uso de prácticas correctas en lugar de costosos productos químicos.

Al conocer que el ciclo biológico de la mosca es de siete a ocho días, no necesitamos tampoco para esto más conocimientos que adquirir buenos hábitos de trabajo y de allí la importancia de manejar adecuadamente la gallinaza que está en reposo debajo de las jaulas tipo piramidal, evitando a toda costa la humedad por goteo de bebederos o diarreas, sacando de inmediato la que se humedezca (antes que termine su ciclo biológico) y cubrirla con aserrín para evitar acceso a las moscas, así como controlar durante el manejo de la gallinaza, los puntos críticos donde queda acumulada gallinaza fresca que permita a la mosca el ovopositar, así que al haber alta población de mosca en la granja, no está en eliminar la mosca adulta la solución, sino detectar los puntos donde le estamos dando la oportunidad de proliferación de larvas y que éstas logren completar su ciclo, que es precisamente lo que nosotros debemos romper para cortar el brote de raíz.

Al no utilizar insecticidas en la granja para control de mosca adulta, estamos logrando evitar los residuos de insecticidas en el huevo, que por inhalación la gallina pudiera asimilar, ni en el cascarón de los huevos que pudieran estar dentro de las instalaciones al momento de las fumigaciones y los colaboradores también estarán trabajando en un ambiente menos contaminado.

La acción mecánica que se da en el momento del volteo de la gallinaza, afecta a las larvas de mosca, así que al airear o ventilar la gallinaza, estamos “lastimando” o matando las larvas que pudiera haber y no le permitimos que lleguen a su estado adulto. Es de hacer notar, que el recurso económico que se gastaba en un mal manejo, es casi el mismo que se invertirá en darle el proceso adecuado a la gallinaza y convertir el problema en una nueva oportunidad laboral y empresarial.

En el caso de Guatemala, el precio del huevo es inestable, no así el del abono orgánico y curiosamente, los precios del huevo bajan en los meses de enero a agosto y es precisamente en mayo que principian las siembras, con lo que se incrementa la demanda del abono, aspecto que ayuda grandemente en el ingreso económico para la granja.

Trabajar en una granja libre de mosca y malos olores hacen que todo el personal rinda más por estar en un ambiente mejor y contribuiremos a un mejor y más sano medio ambiente.

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