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Cómo Manejar Mejor la Cama

Los avicultores conocen bien el riesgo que implica el mal manejo de la cama. Si la humedad es demasiado baja puede causar sequedad y problemas respiratorios, pero cuando es demasiado alta, hace que la cama se apelmace y produzca amoníaco, derivando en una serie de problemas, desde ceguera hasta pérdida de la uniformidad de las parvadas.


"Al diseñar el plan de control de humedad en la cama es necesario recordar que las aves continuamente están agregando agua al galpón."
MICHAEL CZARICK
Ingeniero extensionista de la Universidad de Georgia, en Athens, GA, EE.UU.

El buen manejo de la cama es esencial también para controlar la coccidiosis, pues cuando está húmeda establece el ambiente ideal para la esporulacio´n de los ooquistes de coccidias, aumentando el desafío para las aves y el riesgo de que se presenten brotes de coccidiosis.

En aves vacunadas contra esta parasitosis, se necesita una cierta exposición a las coccidias para estimular la inmunidad y, si la cama está demasiado seca, tal vez no ocurra suficiente esporulación de ooquistes para lograr dicho estímulo y hacer que la vacunación sea efectiva. Con el objeto de completar el ciclo de vida de las coccidias y lograr inmunidad, se necesita un mínimo de 25% de humedad en la cama.

Por el contrario, si la cama está demasiado húmeda esporularán demasiados ooquistes y el desafío coccidial será muy alto, afectando a las aves antes de que hayan desarrollado completamente la inmunidad. La cama húmeda puede establecer las condiciones necesarias para que se desarrolle la enteritis necrótica, pues las bacterias del género Clostridium crecen bien en el ambiente húmedo.

Consideraciones

Al diseñar el plan de control de humedad en la cama es necesario recordar que las aves continuamente están agregando agua al galpón. Como regla general las aves beben casi dos kg de agua (aproximadamente 2 litros) por cada kg de alimento que consumen. Si 24, 000 aves de 4 días de edad comen aproximadamente media tonelada de alimento al día, beberán casi una tonelada de agua en el mismo período. Conforme aumenta la edad de las aves, su consumo de alimento se incrementa dramáticamente y lo mismo ocurre con la cantidad de agua que beben. Al final del período de engorde de 7 semanas, las 24,000 aves de del galpón habrán consumido más de 100 toneladas de alimento y más de 200 toneladas de agua. ¿A dónde va todo esto? Las aves retienen menos de una tercera parte del agua que toman y el resto lo exhalan hacia el aire en forma de vapor de agua o lo depositan directamente sobre la cama. Cuando el encargado ponea funcionar los extractores, el aire cargado de agua de la nave se reemplaza por aire seco del exterior, eliminando así el agua del galpón. Este aire seco que los ventiladores introducen no sólo recogerá el agua que están lanzando los animales al aire, sino también eliminará el agua de la cama, manteniéndola más seca. Desde luego, si no se ponen en marcha los extractores el tiempo suficiente, habrá acumulación de agua en el aire y en la cama, produciendo condensaciones en el interior de del galpón y apelmazamiento de la cama.

Todo es relativo

Al tratar de sacar la humedad del galpón es importante conocer la cantidad de agua que puede retener el aire, la cual varía dramáticamente dependiendo de la temperatura. El término "humedad" se utiliza para describir la cantidad de agua presente en el aire. Por ejemplo, si la humedad es del 100% esto significa que el aire ya contiene toda el agua que es capaz de retener. Si la humedad es del 90% el aire sólo podrá extraer un poco de agua de la cama y lo más probable es que ésta se apelmace. Si la humedad en el interior es del 40% el aire podrá recoger mucha de la humedad procedente de la cama.

Debido a que la cantidad de agua que puede retener el aire varía dependiendo de la temperatura, el término "humedad relativa" es mejor que decir simplemente "humedad". Por ejemplo, 1,000 pies cúbicos de aire a 40°F (4.4°C) solamente pueden retener menos de 8 onzas de agua,pero el mismo volumen de aire a 85°F (29.4°C) puede retener aproximadamente 32 onzas de agua. A 150°F (65.5°C) los mismos 1,000 pies cúbicos de aire pueden retener todo un galón de agua. El hecho de que el aire caliente puede retener más agua que el aire frío es la causa de que usemos aire caliente cuando queremos que algo se seque, como ocurre con la ropa en una secadora.

Como regla general, la capacidad de retención de humedad se duplica por cada 20°F (N del T: aproximadamente 10 u 11°C) que aumente la temperatura. Si 1,000 pies cúbicos de aire a 40°F tienen 100% de humedad relativa, esto significa aproximadamente 6 onzas de agua, pero si la temperatura del aire se incrementa en 20°F, su capacidad de retención de agua se duplicará y ahora podrá retener 12 onzas de agua. Debido a que el aire ahora sólo contiene la mitad del agua que es capaz de retener, la humedad relativa habrá bajado al 50%. Si aumentamos la temperatura de los mismos 1,000 pies cúbicos de aire en 20°F a 80°F (26.6°C) todavía habrá menos de 6 onzas de agua en el aire, pero ahora será capaz de retener aproximadamente 24 onzas de agua, por lo que sólo contendrá el 25% del agua que puede y la humedad relativa será del 25%. Entonces, ¿puede usted secar un galpón si afuera está lloviendo y hace frío? Sí. !sí puede hacerlo¡ pero será necesario que caliente el aire para incrementar su capacidad de retención de agua y esto disminuirá la humedad relativa existente en el aire. Debido a que ahora el aire puede retener más agua, podrá eliminarla más de la cama, manteniendo así el galpón más seco.

La clave para secar el aire húmedo y frío es asegurarse que todo el aire que ingrese lo haga a través de las entradas diseñadas especialmente y que éstas dirijan el aire hacia el techo. Conforme el aire nuevo avanza a lo largo del techo se calienta gracias al aire caliente producido por las aves y la criadoras o calentadores, y tenderá a acumularse en el techo debido al fenómeno de que el aire caliente es más liviano que el aire frío. Mientras más tiempo se pueda mantener el aire de nuevo ingreso al nivel del techo mediante el mantenimiento de la presión estática adecuada y la abertura de las entradas de aire, más aire se calentará y se secará.

Se logrará el máximo calentamiento y secado del aire si la presión estática y la abertura de las entradas de aire se regulan de tal manera que el aire de nuevo ingreso permanezca en el techo hasta que haya llegado al centro del galpón.

Ventiladores de circulación

Otra manera de promover el control de la humedad de la cama es usando ventiladores más pequeños de circulación, de 18 a 24 pulgadas de diámetro. Este tipo deventiladores puede ayudar a llevar el aire seco del techo, con suavidad, hasta el nivel del piso, recogiendo así la humedad de la cama y manteniendo el galpón más seco. Desde luego, si los extractores no funcionan lo suficiente se acumulará la humedad en el aire y en la cama.

Si están funcionando correctamente, los ventiladores de circulación no deben producir corrientes de aire al nivel de las aves. Por lo general, se deben controlar con un reloj temporizador ("timer") de intervalos o bien con un controlador de velocidad variable. Es posible ajustar los relojes o la velocidad de los ventiladores de acuerdo con las condiciones del galpón. Si existe estratificación significativa de la temperatura o si es necesario secar todavía más la cama, se puede reducir el tiempo de descanso de los ventiladores mediante los relojes o se puede incrementar la velocidad de los ventiladores. Si la cama está muy seca se puede reducir el funcionamiento de los ventiladores de circulación.

¿Cuánta ventilación?

Para determinar cuánto aire fresco se necesita, utilice la gráfica que aparece en la Figura 1, la cual proporciona la ventilación mínima que se requiere para eliminar la humedad. Se basa en la cantidad de agua que están consumiendo las aves, la temperatura interna de la nave y un promedio diario de temperatura exterior de 40°F. La tasa mínima de ventilación que se determine mediante esta gráfica se deberá considerar como punto de partida y se deberá aumentar o disminuir de acuerdo con diversos factores como por ejemplo el tipo de agua que se utilice y qué tan hermética sea la construcción del galpón.

Una de las mejores maneras de ver si es necesario hacer ajustes en los extractores de ventilación mínima, es monitorear la humedad relativa de la nave. Lo ideal es que ésta esté entre el 50 y el 70%. Si es inferior al 50% la cama se puede secar demasiado, por lo que será necesario reducir los puntos de ajuste de los extractores de ventilación mínima. Si la humedad relativa es superior el 70% durante un tiempo prolongado, es posible que la cama se apelmace y el agua se condense en la nave, por lo que habrá qué aumentar los puntos de ajuste de los extractores de ventilación mínima.

Ejemplos prácticos

Veamos algunos ejemplos de cómo mantener la cama seca con base en lo que hemos dicho hasta ahora. Digamos que un avicultor está produciendo pollo grande – que genera heces más grandes y con más humedad y se mantiene a temperaturas más bajas que las aves jóvenes – que la temperatura del galpón es 70°F (21.1°C), con una humedad relativa del 65%. Comienza a notar que la cama se humedece y quiere secarla antes de que se apelmace.

Primero, nuestro avicultor intenta bajar los termostatos de los relojes de los extractores a 65°F (18.3°C) para extraer más aire hacia el interior. Debido a que la temperatura del aire es más baja, su capacidad de retención de agua disminuye y la humedad relativa se incrementa a casi 78%, lo cual hará más difícil extraer el agua de la cama. De hecho, estará introduciendo más aire, lo cual ayudará un poco, pero el problema es que la mayor humedad relativa hará más difícil sacar el agua de la cama. Por el contrario, digamosque incrementamos la temperatura de la nave solamente 3°F (1.7°C) y no movemos los puntos de ajuste de los relojes de los extractores. La humedad relativa disminuirá a aproximadamente 58%, facilitando significativamente la extracción del agua de la cama.

Otra opción sería dejar sin cambios la temperatura del galpón y aumentar los puntos de ajuste de los relojes de los extractores, lo cual podría funcionar siempre y cuando no permitamos que descienda la temperatura de la nave. En algunos casos esto significa agregar calor a la nave para mantener la temperatura interna deseada. La clave para mantener seco un galpón es la calidad del aire y no su cantidad. Por lo general, la práctica de introducir mucho aire frío y dejar que se reduzca la temperatura del galpón no es tan efectivo como introducir una cantidad moderada de aire, pero calentándolo.

Contrario a lo que mucha gente cree, el uso de aire caliente para secar la cama no siempre representa un aumento en los costos de calefacción. Conforme la temperatura exterior se incrementa durante el día, aumenta la capacidad del aire para retener humedad. Saque ventaja de este hecho. Durante el día, cuando el sol brilla afuera y aumenta la temperatura del aire, suba usted los puntos de ajuste de los relojes arrancadores de los ventiladores para capitalizar este aire relativamente más seco.

Cambios estacionales

El clima frío se considera como la época del año en que es más difícil controlar la humedad de la cama, pero el clima caluroso también puede presentar problemas. Aun cuando los sistemas de enfriamiento evaporativo a base de paneles o cortinas húmedas y las boquillas de nebulización pueden disminuir la temperatura del galpón de 10 a 20°F (Aproximadamente de 5 a 10°C), también pueden elevar la humedad relativa del aire, rebasando el 80%. ¿ Por qué? por cada °F que el sistema de enfriamiento evaporativo baje la temperatura interior, la humedad relativa del aire se incrementará en casi 2.5%. Es posible minimizar el exceso de humedad del galpón asegurándose que los sistemas de paneles húmedos y nebulizadores se ajusten para funcionar a no menos de 82°F (27.8°C).

Existe otra manera importante de mantener al mínimo la humedad de la cama y consiste en hacer que los sistemas de enfriamiento evaporativo no funcionen después de las 10 de la noche ni antes de las 10 de la mañana, pues fuera de este horario la humedad exterior suele estar por encima del 80% y esto limita el enfriamiento que pueden generar los paneles o tableros húmedos y/o los sistemas de nebulizadores (foggers). Cuando los sistemas de enfriamiento evaporativo operan entre las 10 PM y las 9 AM tienen muy poco efecto de enfriamiento del aire y tienden a saturar de humedad al aire de nuevo ingreso, aumentando así las posibilidades de que se incremente excesivamente la humedad de la cama, generando todos los problemas inherentes.

Fuente: CocciForum No. 7, Schering-Plough Animal Health

Primavera 2008

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