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Erosión de la capa cornea de la molleja en aves

11 abril 2016

Cuando los veterinarios encuentran lesiones en la molleja, el primer diagnóstico es problemas de micotoxinas. Sin embargo, este diagnóstico puede ser erróneo, dado que la erosión de la capa córnea de la molleja es un problema que tiene variadas causas.

Artículo del Dr. Rafael Peña Ramos, República Dominicana, publicado en el boletín técnico Avi-cultura, febrero de 2016.

De manera sorprendente cada vez que los veterinarios y otros técnicos del área avícola hacemos necropsias a los pollos y/o gallinas y encontramos algunas lesiones como (rajaduras, escoriaciones, coloraciones oscuras, etc.) en la molleja, inmediatamente y sin pensarlo dos veces, lo primero que diagnosticamos es un problema de micotoxinas.

A mi modo de ver las cosas este diagnóstico ligero y apresurado es un error que ya debemos corregir, porque la erosión de la capa córnea de la molleja es un problema que tiene variadas causas, las cuales deben analizarse y estudiarse primero, antes de aventurarnos a hacer el diagnóstico del problema.

Para que comprendamos mejor la situación, antes de entrar a conocer las variadas causas de la erosión de la capa córnea de la molleja, vamos primero a conocer algunos aspectos importantes de este noble órgano del aparato digestivo de las aves como lo es la molleja.

Como es bien sabido por todos, las aves carecen de dientes, por lo que la única forma que tienen para triturar, es decir, para moler sus alimentos, es por medio de la molleja. Este órgano, que también recibe el nombre de ventrículo o estómago muscular posee cuatro bandas de potentes músculos (dos músculos principales y dos músculos intermedios) que al frotar sus paredes interiores el uno con el otro, trituran los alimentos, especialmente los granos.

Estos músculos están cubiertos por una mucosa que tiene abundantes pliegues y que posee en su parte interna una capa córnea que permite que la molleja resista el PH ácido (4.06) proveniente de la secreción (jugo gástrico-ácido clorhídrico) del proventrículo o estómago glandular.

Este último órgano posee numerosas glándulas secretoras de dicho jugo y de una enzima llamada pepsina que actúa como fase previa de ablandamiento de los alimentos, antes de ser triturados en la molleja. La actividad motora de la molleja es autónoma, o sea, que sus movimientos están regulados por un automatismo intrínseco.

Es frecuente encontrar en el interior de la molleja numerosas piedrecillas (grit) que el ave ingiere con la finalidad de ayudar en los procesos de molienda de los alimentos.

Veamos ahora las variadas causas que pueden producir erosión de la capa córnea de la molleja.

Causa número 1: micotoxinas

Estos son metabolitos secundarios generalmente tóxicos producidos por hongos principalmente de los géneros Aspergillus, Penicillium, Fusarium y en menor grado Alternaria. Las micotoxinas producen en las aves una intoxicación que recibe el nombre de micotoxicosis la cual viene dada por el consumo, inhalación o contacto de alimentos contaminados por micotoxinas.

Su presencia en los granos y alimentos balanceados tiene un alto impacto en la salud de las aves.

Dentro del amplísimo grupo de las micotoxinas causantes de erosión de la capa córnea de la molleja están los tricotecenos que son una familia de micotoxinas producidas por varias especies de hongos de los géneros Fusarium, Myrothecium, Trichoderma, Trichothecium, Cephalosporium, Verticimonosporium, y Stachybotrys.

Se dividen en cuatro grupos, A, B, C y D según su estructura y la especie productora.

Grupo A: Esta clase es la más numerosa y entre sus miembros se incluyen las toxinas T-2 y HT-2, el diacetoxiscirpenol (DAS), el monoacetoxiscirpenol (MAS), el deoxinivalenol (DON o vomitoxina), el nivalenol y la fusarenona.

Dentro del grupo de los tricotecenos, la toxina T-2, el diacetoxiscirpenol (DAS) y el monoacetoxiscirpenol (MAS), son tres micotoxinas capaces de producir erosión de la capa cornea de la molleja, además de inducir lesiones orales y enteritis hemorrágica. Las lesiones causadas por estas micotoxinas vienen dadas por el efecto cáustico de las mismas. Es importante señalar que el efecto cáustico es mayor a nivel de la boca (paladar, lengua, borde del pico) que en otras áreas del sistema digestivo (esófago, buche, intestinos, etc.).

Para el diagnóstico confirmativo de este problema es necesario el envío de muestras de alimento o de materia prima al laboratorio donde nos deben decir si las ppm (partes por millón) encontradas están dentro de lo normal o por encima de los límites permitidos, que para este caso son de 5 a 10 ppm.

Causa número 2: sulfato de cobre

El cobre es frecuentemente usado en la ración en forma de sulfato de cobre como promotor de crecimiento o fungicida. Este es relativamente muy económico, aplicándose 500 gramos de sulfato de cobre equivalente a (125 g de cobre) por tonelada métrica (TM) de alimento. En caso de infecciones severas provocadas por hongos, se llega a usar hasta 1 kilo de sulfato de cobre (250 g de cobre) por TM.

Hay que tomar en consideración algunas publicaciones donde se reporta que niveles de 250 ppm, ya pueden causar intoxicación en pollos y la presencia de erosión de molleja.

Cuando se usa este producto es extremamente importante seleccionar una buena fuente, que no produzca grumos, así como evitar errores en el pesaje y mezclado que puedan provocar una ingestión excesiva.

De manera que siempre es conveniente a la hora de hacer el diagnóstico de la situación no dejar de hacer las indagaciones de lugar para saber si se está usando este producto en el alimento y hacer la revisión de su dosis correspondiente.

Causa número 3: aminas biogénicas

Las aminas biogénicas, también conocidas como aminas biológicamente activas, son compuestos orgánicos de bajo peso molecular, que contienen nitrógeno, y que están presentes de manera natural en los productos alimentarios tales como queso, vino, cerveza, alimentos vegetales, pescado y carnes rojas.

Representan el producto de la degradación bacteriana de algunos aminoácidos, encontrándose principalmente en subproductos de origen animal. Las aminas biogénicas más frecuentemente formadas son cadaverina, triptamina, histamina, putrescina, agmatina, tiramina y feniletilamina. Varias bacterias pueden transformar el aminoácido histidina en histamina, una de las aminas biogénicas que más se asocia con problemas en aves.

La histamina estimula los receptores localizados en las glándulas del proventrículo, incrementando la secreción de acido clorhídrico, lo que a su vez causa erosiones superficiales en la capa córnea de la molleja.

Causa número 4: harina de pescado (mollerosina)

La harina de pescado es un concentrado proteico utilizado en la formulación de raciones para distintas especies de interés productivo, especialmente en el sector avícola. Las ventajas que presenta este alimento, y que avalan su incorporación en las formulaciones en la producción animal, son su elevado aporte proteico, el equilibrio de su composición aminoacídica, su riqueza en vitaminas, especialmente vitamina B12, su contenido de sustancias minerales como calcio y fósforo, su contenido en ácidos grasos esenciales y su valor energético.

Las deficientes condiciones de manejo y almacenamiento del pescado previo a la elaboración de la harina de pescado, genera aminas biogénicas que ocasionan importantes daños en las aves afectando sus niveles productivos.

Independientemente del mercado, el uso de la harina de pescado se ve limitado por la aparición de olor y sabor tanto en la carne como en los huevos de las aves, y por la eventual presencia de algunas sustancias tóxicas (mollerosina) formadas durante los procesos de elaboración de la harina, lo que se puede manifestar en un deterioro de los parámetros productivos, y en algunos casos, por la aparición de cuadros patológicos como son las erosiones de molleja y vómito negro en aves.

Las lesiones oscilan desde la presencia de pequeñas grietas en la molleja hasta erosión severa y hemorragias que finalmente puede producir destrucción del revestimiento del órgano, terminando en la presentación del cuadro clínico conocido como vomito negro, cuyo agente etiológico es la mollerosina.

La mollerosina en estado libre es soluble en agua, pero aquella encontrada en la harina de pescado, por estar ligada a las proteínas, es insoluble en agua. Cuando el ave consume la harina de pescado tóxica, la mollerosina está unida a la lisina, la que, a su vez, está ligada por enlaces peptídicos a la molécula de proteína.

Posteriormente, el alimento sufre los procesos digestivos los que son responsables de la hidrólisis de las proteínas a aminoácidos libres quedando así la mollerosina libre. De esta manera, la mollerosina es absorbida en el duodeno y transportada vía sanguínea para actuar en los receptores H-2 histamínicos del proventrículo causando un aumento de secreción gástrica y posiblemente, otros efectos adicionales.

La mollerosina tiene un poder de acción 10 veces más potentes que la histamina en la producción ácida del proventrículo. De ahí que se ha llegado a establecer que el alimento terminado no debe sobrepasar en concentración de 0.3 ppm de mollerosina para no afectar los parámetros de producción.

Causa número 5: presencia de adenovirus

Varios investigadores en Japón han reportado la asociación de la erosión de molleja con los adenovirus. En un estudio realizado en 18 mataderos en ese país, se detectó que 13 mostraban erosiones de molleja causada por este tipo de virus, lo que demostraron mediante histopatología, inmunohistoquímica y aislamiento viral a partir de las mollejas que presentaban las erosiones.

En Japón también, pollos libres de patógenos específicos (SPF) de una semana de edad fueron inoculados por vía oral o por vía intramuscular con el aislamiento de FAdV-1 y fueron sacrificados a los 7, 14 y 21 días de edad después de la inoculación. Aunque no hubo signos clínicos después de la inoculación, la erosión de la molleja fue observada macroscópicamente y el virus fue recuperado de las mollejas de los pollos inoculados.

Causa número 6: deficiencia de aminoácidos azufrados

La deficiencia de aminoácidos azufrados, como la metionina y la cisteína, en los alimentos, bajo condiciones comerciales no es muy frecuente su presentación, pero puede estar relacionada con la ausencia de alimento en los pollitos durante la primera semana de vida.

Causa número 7: acceso tardío al agua y al alimento

Independientemente de las condiciones del transporte, distancia de las granjas y prácticas de manejo en la incubadora, el tiempo que transcurre desde el nacimiento hasta que los pollos tienen acceso al agua y alimento es muy variado pudiendo ser de 10 hasta 48 horas.

Las erosiones en la capa córnea de la molleja son bastante frecuentes de observar sobre todo en pollitos que han permanecido durante mucho tiempo sin haber consumido alimento y que generalmente está relacionado con un tiempo prolongado desde el nacimiento hasta su ubicación en la granja.

Causa número 8: fallas en la incubación

El exceso de temperatura y la falta de volúmenes de oxígeno en la planta de incubación pueden generar erosiones en la capa córnea de la molleja en pollitos de 1 día de edad.

Finalmente, después de analizar las diferentes posibles causas de este problema de la erosión de la capa cornea de la molleja, queremos exhortar a todos los colegas veterinarios y/o técnicos que hacen necropsias en el campo avícola, a que por favor cuando se le presente este problema, hagan todas las indagatorias de lugar en lo relativo a los elementos causales del mismo y no solo se circunscriban a echarle la culpa a las micotoxinas. Recuerden que mientras más pronto emitimos el diagnóstico, más fácil corremos el riesgo de equivocarnos.

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